Delitos Contra la Salud Pública en España y el COVID-19

Los Delitos Contra La Salud Pública en España están descritos en el, LIBRO II. Delitos y sus penas.TÍTULO XVII, Capítulo II del Código Penal del Reino de España. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre actualizada en marzo del 2019.

He visto como algunos noticiarios y periodistas, inclusive funcionarios, hablan sobre los delitos contra la salud pública en España relacionados con la pandemia del COVID-19 sin saber realmente la configuración que se hace de los mismos en el Código Penal de España.

Para una mejor explicación de saber cuáles son esos delitos les dejo acá un extracto del Código penal del Reino de España con vínculo al BOE en su última actualización del 2 de marzo de 2019.

En realidad es la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública la que en realidad se aplica con algunas contradicciones constitucionales.

Es el Estado de Alarma quien mejor cumple con el objetivo de control a falta de mejores herramientas jurídicas en concordancia a los preceptos de la Constitución.

Delitos Contra La Salud Pública En España según el Código Penal vigente a la fecha

Los delitos contra la salud pública en España están recogidos en:

LIBRO II. Delitos y sus penas.TÍTULO XVII: De los delitos contra la seguridad colectiva: CAPÍTULO III. Los artículos referidos a tal capítulo y configurados como tal según el Derecho Penal son los que se describen desde el artículo 359 hasta el artículo 378.

No voy a copiar y pegar acá los delitos contra la salud pública descritos en el Código Penal español de aplicación en todas las comunidades autónomas. Pueden verlos directamente en el Boletín Oficial del Estado en Delitos Contra la Salud Pública.

Para que sea considerado como tal un delito, en este caso sobre la propagación de enfermedades contagiosas, tiene que estar descrito en la norma. No es delito si no está presente su descripción previa. Pueden ver la explicación de qué es considerado un delito.

En el Código Penal Cubano si están descritos esos delitos contra la salud pública de los que adolece el español y que tanta incomodidad causa ahora a las autoridades encargadas de controlar el orden.

Con simplemente decir, «el que no cumpla con las indicaciones de las autoridades para evitar la propagación de enfermedades contagiosas», ya puede estar integrando en ese texto la configuración de acciones u omisiones socialmente peligrosas derivadas de ese incumplimiento.

Lo suplen con infracciones sobre otras normas relacionadas con la administración, las contravenciones.

Al describir esas acciones u omisiones en norma legal, ya se integra como delito según su definición en Derecho. No se puede considerar delito si no está descrito previamente en la ley.

No lo dice por ninguna parte el Código Penal Español en el articulado que engloba a los delitos Contra la Salud Pública en España algo relacionado con la propagación de enfermedades o el incumpliniento de normas relacionadas.

Castigar a los que conspiran a la ejecución del delito configurado de propagación de enfermedades infecciosas.

De estar descrito ese delito sobre la propagación de enfermedades infecciosas se integra ya el correspondiente a:

Artículo 17.

1. La conspiración existe cuando dos o más personas se conciertan para la ejecución de un delito y resuelven ejecutarlo.

2. La proposición existe cuando el que ha resuelto cometer un delito invita a otra u otras personas a participar en él.

3. La conspiración y la proposición para delinquir sólo se castigarán en los casos especialmente previstos en la ley.

Se integraría también el Artículo 18 para aquellos que usan los medios informáticos y de difusión masiva para tales fines:

1. La provocación existe cuando directamente se incita por medio de la imprenta, la radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante, que facilite la publicidad, o ante una concurrencia de personas, a la perpetración de un delito.

Es apología, a los efectos de este Código, la exposición, ante una concurrencia de personas o por cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor. La apología sólo será delictiva como forma de provocación y si por su naturaleza y circunstancias constituye una incitación directa a cometer un delito.

2. La provocación se castigará exclusivamente en los casos en que la Ley así lo prevea.

Si a la provocación hubiese seguido la perpetración del delito, se castigará como inducción.

Es decir, hay bastante material para llamar al orden y castigar a aquellas personas que intentan confundir y crear el caos en medio de epidemias como la del COVID-19.

Es necesario que se actualice la normativa española al respecto. Anteriormente sí estaba recogido ese delito.

El Código de 1822, en el art. 378 previó el castigo, como delito contra la salud pública, a quien introdujere o propagare enfermedades contagiosas o efectos contagiosos, quebrantaren las cuarentenas o se evadieran de los lazaretos. Pero esta cláusula desapareció en los Códigos
posteriores.

En el código penal de 1958 también estaba previsto nuevamente, luego volvió a erradicarse de la norma. Hay que investigar en qué derechos se han basado para erradicar tal acción u omisión socialmente peligrosa del código.